Argentina puso en órbita junto a la NASA al satélite Aquarius
10.06.11
Servirá para medir la salinidad de los mares. El lanzamiento se hizo en California. Mirá el video.
La presidenta Cristina Fernández encabezó el lanzamiento del satélite argentino Aquarius.
La presidenta Cristina Fernández participó del lanzamiento del satélite científico argentino Aquarius que se realizó desde una base área en California, Estados Unidos, obra realizada como parte del Plan Nacional Espacial 2004-2015. La mandataria fue parte del evento mediante una teleconferencia desde Buenos Aires.
El satélite, que entre otras funciones está preparado para medir la salinidad de los mares, fue desarrollado en la Argentina por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en cooperación con la NASA de los Estados Unidos y la participación de entes del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología y empresas de base tecnológica.
En su construcción participaron asimismo técnicos de la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata.
El lanzamiento se iba a realizar ayer pero fue postergado debido a "algunas inconsistencias menores en los parámetros de corrección por viento en el programa informático del lanzador de la NASA, Delta II", según se informó.
La jefa del Estado siguió la puesta en órbita desde la Casa de Gobierno vía teleconferencia y el canciller Héctor Timerman en la base Vanderberg de California.
La Presidenta dijo que "no nos debe extrañar" que se haya podido realizar este satélite porque "pudimos construir el misil Condor" que luego "fue desarmado en la década del 90 por exigencia desde afuera".
"Este el satélite más grande y más complejo que se ha construido en la Argentina. A este hijo lo vi en el vientre, en el laboratorio cuando lo estaban armando. Siento mucho orgullo y mucha esperanza de lo que podemos hacer los argentinos", agregó.
El objetivo, la salinidad
El objetivo principal del Aquarius es estimar la salinidad de los mares que, hasta ahora, sólo se conocía mediante mediciones realizadas a través de embarcaciones y boyas.
Conocer el contenido de sal de los océanos es importante para entender las interacciones entre el ciclo del agua, la circulación oceánica y el clima. Contar con estos datos la comunidad científica podrá elaborar modelos climáticos a largo plazo.
Otro importante objetivo es recabar datos sobre la humedad del suelo a gran escala, parámetro que contribuirá a la generación de alertas tempranas de inundaciones y aparición y/o dispersión de enfermedades.
El satélite SAC-D es de mayor tamaño y peso que todos los anteriores y tendrá un radar en banda L llamado Aquarius, que la NASA utilizará para el mapeo de la salinidad superficial oceánica, como parte de sus estudios científicos globales sobre la biósfera.
Argentina obtendrá del Aquarius información importante sobre sus propias pesquerías marítimas y sus aguas subterráneas.
Su peso es 1341 kilogramos y mide 2,7 metros de diámetro y 7 metros de largo.
La tarea tuvo contribuciones de la Agenzia Spaziale Italiana (ASI), la Canadian Space Agency (CSA), el Centre National d'Etudes Spatiales (CNES) de Francia, la Agencia Espacial Brasilera (AEB) y el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (INPE) de Brasil.
Además de la Universidad de La Plata, en el ámbito nacional participaron en la construcción del satélite organismos del Sistema Nacional de Innovación Científica y Tecnológica, como la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).
También lo hicieron el Centro de Investigaciones Opticas (CIOP), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el Instituto Universitario Aeronáutico (IUA) y empresas privadas nacionales de base tecnológica, mientras la compañía INVAP S.E fue la contratista principal del satélite.
"La información será importante para prevenir inundaciones o programar cosechas en el campo, ya que al lograr determinar los niveles de sal en el mar se conoce la densidad de las aguas y con ello se puede evaluar cómo se mueven las corrientes marinas; será un elemento fundamental para conocer, por ejemplo, los patrones de lluvias", dijo el científico Pablo Ringegni.




















