Sociedad

El patrimonio porteño, amenazado por las topadoras

por Mariano Mogni desde | 23.08.10

El boom inmobiliario modificó la fisonomía de muchos barrios porteños. Edificios representativos de la identidad de Buenos Aires fueron demolidos. Se prevé la ampliación de zonas protegidas, pero mientras tanto las topadoras mandan en la ciudad.

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El patrimonio porteño, amenazado por las topadoras

El boom de la construcción atenta contra la fisonomía y el patrimonio arquitectónico de muchos barrios porteños. Foto: Cristian Pirovano.

El fatal derrumbe del gimnasio en Villa Urquiza volvió a poner sobre el tapete las falencias de los mecanismos de control sobre las obras en construcción en la ciudad de Buenos Aires.

Con tres muertos, varios heridos, un ingeniero suspendido por 15 años, un funcionario del gobierno porteño despedido y muchos sospechados, el debate sobre las habilitaciones de obras regresó a la agenda política y mediática.

Sin embargo, poco se habló sobre la necesidad de preservar el patrimonio arquitectónico y cultural de Buenos Aires de los embates que genera el boom de la construcción.

Dentro del entramado del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) existen varios organismos públicos o procedimientos jurídicos vinculados a los asuntos patrimoniales: el Fondo de Estímulos para la Protección de Edificios (Ferec), el Código de Planeamiento Urbano, Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP) o la Comisión de Patrimonio Arquitectónico o Paisajístico en la Legislatura de la ciudad.

Entre otras cosas se establecen normativas para la construcción de edificios en altura, la delimitación de las Áreas de Protección Histórica (APH) o los permisos de demolición.

Las amenazas

Mientras tanto y sin contemplaciones, muchos edificios emplazados fuera de las APH pero con incalculable valor patrimonial ya fueron arrasados por topadoras y excavadoras.

Floresta, Caballito, Villa del Parque, Villa Devoto, Belgrano o el fatídico Villa Urquiza, Belgrano, son ejemplos de cómo Buenos Aires crece para arriba.

Un ejemplo tétrico: en Flores se vendió la casa sobre la calle Terrada donde habitó la escritora Alfonsina Storni y un proyecto inmobiliario se cierne sobre el inmueble.

“Hay una ola infernal de demoliciones. Recibimos tres o cuatro denuncias por día y ya contabilizamos más de 600 en el año”, dijeron desde la ONG “Basta de demoler”.

Según datos de la Comisión de Patrimonio, en toda la historia legislativa de Buenos Aires, la CAAP catalogó 1350 edificios. Entre 2005 y marzo de este año se sumaron 837 casos. Y, según estimaciones extraoficiales, habría más de 100 edificios en proceso de catalogación.

Desde la ONG opinaron que el proceso de catalogación lleva su tiempo. A su vez, advirtieron sobre la falta de reglamentación de las sanciones previstas en la ley 1277, otra de las normas que crea el marco legal para la preservación del patrimonio.

“Al no haber sanciones, no pasa nada. No hay vuelta atrás para lo que se demuele”, se lamentaron.

Por su parte, el legislador Fernando Sánchez (Coalición Cívica) dijo haber pedido informes al CAAP sobre los procedimientos de evaluación y catalogación, pero señaló no haber obtenido aún respuestas.

“Se han demolido edificios catalogados y protegidos. Se tiran edificios de noche, hay casos muy flagrantes. No se contemplan las APH. Y por eso hay tantos desmanes”, afirmaron desde la ONG.

Proyectos van, proyectos vienen

La norma madre de la protección de edificios históricos es la 2548 aprobada en 2007 que establece la figura de la Promoción Especial de Protección Patrimonial (PEPP) hasta el 31 de diciembre de 2010.

A su vez, se determina que los edificios anteriores al año 1941 -en cualquier parte del territorio porteño- pasan a tener valor patrimonial.

A su vez, en la Legislatura de la Ciudad existen proyectos para ampliar el actual casco histórico de Buenos Aires con el objeto de proteger los inmuebles de la zona del actual boom de la construcción o para rezonificar algunos barrios.

El titular de la Comisión de Patrimonio de la Legislatura, Patricio Di Stefano (PRO), presentó dos iniciativas: una prevé la ampliación del actual APH 1 (el casco histórico porteño), que busca duplicar la zona de protección entre las calles Hipólito Irigoyen, Bernardo de Irigoyen, la Avenida Caseros, Perú, Brasil, Defensa, las avenidas Garay, Paseo Colón y San Juan.

El otro proyecto pretende crear el APH en la zona de la city porteña, donde se concentra una importante cantidad de monumentos y edificios emblemáticos.

Di Stefano, explicó que las iniciativas que se analizan saldarían “una deuda de la Ciudad con su patrimonio”.

El diputado oficialista aseguró que de aprobarse los proyectos se evitarán casos de demoliciones fuera de la ley: “No sólo se preservarán de la demolición a los edificios históricos sino que obligará a que construcciones futuras respeten los lineamientos de las existentes”.

Por su parte, Sánchez (también integrante de la Comisión de Patrimonio) presentó una iniciativa para rezonificar el barrio de Barracas, evitar la construcción en altura en la zona y catalogar los edificios con valor patrimonial.

Links de interés:
Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico, Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires
ONG "Basta de demoler"
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

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