CEAMSE vs. CARE. ¿Una solución a la basura?
La municipalidad de La Matanza planea construir una planta de tratamiento de basura. Los vecinos asustados con la experiencia del CEAMSE tienen miedo y piden explicaciones.
La municipalidad de La Matanza planea construir una planta de tratamiento de basura. Los vecinos asustados con la experiencia del CEAMSE tienen miedo y piden explicaciones.
González Catán tiene un problema: la basura. Un problema cuya una historia empezó en 1977 cuando el gobierno militar creó el relleno sanitario y la zona pasó de ser un área de aire puro, a una localidad cuyas enfermedades abundan y sorprenden.
Según los vecinos, en la década del 60, ese sector del partido de La Matanza era recomendado por médicos para que ciudadanos con problemas de asma, que vivían en Capital Federal, fueran a mejorarse. Pero la situación cambió radicalmente.
“Acá hay enfermedades raras como ser Lupus, púrpura, leucemia, cáncer de vejiga y una gran cantidad de problemas dermatológicos. Chicos de 18, 20 y 25 años con ACV -accidente cerebrovascular-. Esto está directamente relacionado con los gases que emana del relleno sanitario” asegura la Presidenta de la ONG, Vecinos Autoconvocados Contra la Contaminación y el CEAMSE de González Catán, Celia Frutos.
María Inés Roldán hace 20 años que vive en la zona y agrega: “Hace cuatro años me descubrieron una Púrpura trobósitopénica, hasta el momento llevo 17 transfusiones de sangre y estuve un año internada. Además tengo una fibrosis pulmonar. Los médicos que me atendieron no encontraron una causa hereditaria o genética para estas enfermedades. Me preguntaron la zona en dónde vivía y, como vivo a seis cuadras del relleno, me dijeron que estas patología pueden ser causada por la contaminación.” Pero el caso de María Inés no es el único, en la zona hay muchos pacientes con problemas respiratorios, de piel y otras enfermedades como la Púrpura y el Lupus.
En un relevamiento hecho por los vecinos, se sorprendieron cuando censaron familias de cuatro integrantes, todos con lupus. En ese estudio precario, legaron a la conclusión de que, por lo menos, 1.800 padecen ese tipo de de enfermedades. Sin embargo no hay datos oficiales.
“Las autoridades deben determinar con certeza qué es lo pasa. Y si pasa algo, proteger a la población. Ése es el primer paso, saber, para luego poder proteger la salud. Una de las maneras de saber es consultar a la gente.” Aclara el Dr. Reynando Saccone, Médico clínico (MP 47419) del Hospital Diego Paroissien, quien agrega que él nunca fue consultado por ningún funcionario.
El CARE, la solución
El 27 de septiembre el Concejo Deliberante de La Matanza ratificó el convenio firmado entre el Gobierno Municipal, el Ministerio de Planificación Federal de Inversión Pública y Servicios, la Secretaría de Energía de la Nación y la empresa Energía S.A. (ENARSA) para la creación del Centro de Recomposición Energética de Residuos (CARE).
“Vamos a tratar los residuos sólidos urbanos y a raíz de eso producir energía eléctrica y biocombustibles” detalla el Secretario de Medio Ambiente de la Municipalidad de la Matanza, Raúl Magario. Y asegura, “el CARE significa, primero, el no enterramiento de la basura, segundo, separación y reutilización de hasta el 40% de la basura y el tratamiento, para la producción de energía eléctrica y biocombustibles, del resto. No es contaminante, no vamos a utilizar una tecnología que incinere.”
La idea básica es una planta que use basura como materia prima y que la procese produciendo energía, materiales reutilizables y biocombustibles, entre otros.
Dentro de los beneficios que expone la presentación hecha por la municipalidad, se encuentran: reducir el costo del transporte y la disposición final, reducir las emisiones y el consumo de combustible, generar puestos de trabajo, generar energías renovables que ayuden a potenciar la matriz energética actual y servir de modelo replicable en otras provincias.
Pero aunque el proyecto suene muy ventajoso los vecinos, las organizaciones medioambientales y Greenpeace, están en contra.
“El convenio firmado no detalla casi nada, tiene sólo los títulos, no explica cómo o de qué manera se harán los procesos. Parte del conflicto es porque no queda claro que no vayan a traer basura de otros lugares. La información sobre las plantas no dice qué tipo de planta será, a qué escala trabajará y con qué residuos. La planta que presentaron como ejemplo, es una planta piloto que trata 4 kilo por hora, pero ellos quieren procesar 600 toneladas por día”, aclara Lore Pujó, miembro de la Campaña contra la incineración de Greepeace.
“Hemos ido logrando buscar alternativas que signifiquen tratar los residuos con tecnologías amigables al medio ambiente, pero fundamentalmente recuperando todo aquello que se pueda recuperar.” Asegura Magario y agrega. “En la Matanza, hace más de tres años que tomamos la decisión de trabajar con la recolección diferenciada, de empezar a trabajar con cooperativas para que los vecinos fueran tomando conciencia de la separación de residuos. La separación se hace en la casa de familia y el cartonero hace un trabajo previo que es el de concientización y conocimiento del vecino. Esto permite que el vecino, dos veces por semana, prepare los residuos que son reciclables y se los entregue a su cartonero.”
Sobre la base de la separación de los residuos el CARE trabajará con ellos. El jefe del equipo técnico, Daniel Iglesias aclara que hay muchísimas diferencias entre este proyecto y una planta de incineración. “En una planta de incineración estamos hablando de una tecnología que tiene una temperatura elevada y presencia de oxígeno. En el caso del CARE la tecnología usada es de disociación molecular catalítica y la fabricación de combustibles sin combustión. O sea, estamos hablando de que no se quema y no hay presencia de oxígeno.”
“Eso es un proceso en etapa de experimentación, no está probado que funcione y todos estos procesos termoquímicos alternativos a la incineración convencional, está demostrado que emiten sustancias tóxicas, que tiene baja eficiencia energética, que emiten gases de efecto invernadero y que no son una buena forma de recuperar energía”, puntualiza Pujó.
“Nuestro trabajo, en este momento es discutir con los vecinos e ir disipando las dudas con respecto a este tema. Los vecinos participaron en las tres cesiones del Concejo Deliberante en donde se ratificó esta ley. Lo que pasa que en la Argentina existe un preconcepto de que solamente se pueden manifestar los que están disconformes y nosotros sostenemos que las mayorías, que están de acuerdo con un proyecto como este, también se deben manifestar, de manera tal que en la última sesión cuando ya prácticamente era una realidad la aprobación de este proyecto, asistieron vecinos autoconvocados por un lado y vecinos que están de acuerdo con el CARE. Esta es la situación existente. Los viejos luchadores contra en CEAMSE han perdido una bandera y la nueva bandera es estar en contra del CARE.” Asegura el Secretario de Medio Ambiente de la Matanza, Raúl Magario.
“El día que se aprobó el CARE, teníamos a un sector del sindicato de la UOCRA, y al sindicato de los camioneros de Moyano, provocando a los vecinos, no entramos en ese circo. Cada vez que hacemos una marcha en contra del CARE, tenemos una contramarcha que nos provoca.” Asegura Celia Frutos, y detalla: “Están comprando un sector de la población que lamentablemente depende de un plan o un trabajo y que de otra manera no lo tiene, y le quieren hacer creer a la gente que el CARE es bueno. Están engañando a la gente. Y utilizan como publicidad el desconocimiento generalizado”.
“El CARE aparece como una alternativa a la problemática de la basura. Y muchas veces, cuando aparecen estas alternativas, que no son contaminantes, que generan empleos, no dejan ningún desecho y se presentan como una solución magnífica o una panacea, hay que ver y analizar cuánto de esto es verdad. Y hay que ver si hay ocultamiento de información. Hay varios lugares del país donde se vende o se promueve una determinada tecnología, se le explica a la población muy rápidamente pero no se va a la raíz de los problemas y no se dice qué va a pasar realmente.” Agrega el ingeniero agrónomo Javier Souza Casadinho, docente de la UBA y coordinador del CETAAR (Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina).
El problema de la basura es una realidad que crece. Todo ciudadano la produce pero ninguno la quiere cerca. Una solución es necesaria. El CARE esboza una, en otro momento el CEAMSE también lo hizo y terminó enfermando a la población.
El CARE ya es una ley, en unos años será un hecho y en algunos más, se verán los resultados. Ojalá se pueda decir que los vecinos, las Ongs y Greenpeace estaban equivocados. Ojalá.




















