La Pampa en estado crítico por la sequía
07.01.12
Se confirmó la muerte de animales y se habla de la pérdida de hasta un 50% de la cosecha.
Situación muy grave en La Pampa por la falta de lluvias.
La sequía se prolonga y continua provocando daños importantes en La Pampa, donde ahora se confirmó la muerte de animales en el oeste provincial, según autoridades oficiales.
El titular de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, Julio Bagatto, aseguró que en la zona oeste de la provincia "se han muerto muchos animales como consecuencia de la sequía, y la mayoría son vacas".
El responsable del organismo nacional con asiento en La Pampa agregó que "la situación puede empeorar si no aparece rápido la lluvia en la zona de las localidades de Santa Isabel, La Pastoril y Colonia Emilio Mitre", ubicadas a 300 kilómetros al oeste de la capital.
Además, el funcionario pampeano indicó que "las escasas precipitaciones provocaron la salinización del Río Salado, y las vacas toman esa agua que luego les produce la muerte".
Por otra parte, Bagatto dijo que "las altas temperaturas en el mes de enero complicaron fuertemente a la implantación de cultivos y las pasturas naturales de la zona".
La falta de lluvias agravó también el desempeño de los cultivos en una amplia zona que comprende el sureste de Córdoba, sur santafesino y norte bonaerense, donde la sequía golpea a la soja aunque perjudica más al maíz.
Según la Guía Estrategia para el Agro (GEA) que elabora semanalmente la Bolsa de Comercio de Rosario, pese a la necesidad imperiosa de lluvias, los maíces sembrados tardíamente aún tienen margen de recuperación.
Los especialistas refieren que tal como suele suceder en los años secos, los rindes en maíz serán heterogéneos, dependiendo fundamentalmente de la fecha en que se cumplió con la siembra, la lluvia recibida y la aptitud del suelo.
Sin embargo, el informe GEA de la bolsa rosarina admite que en la zona núcleo del área agrícola nacional "el estado predominante del cultivo va de regular a malo, y ya son un hecho inevitable las mermas en los rendimientos".
Por ello, la sequía afectó fundamentalmente al maíz en la región núcleo, área que sigue sometida a un importante estrés hídrico en plena etapa de definición de los rendimientos en las plantas.
Más allá de las pérdidas que se constatan en algunos lotes maiceros, los especialistas estiman que "la soja viene aguantando, pero se necesitan lluvias".
Para este cultivo oleaginoso, la situación "no es tan grave" frente a la sequía ya que, en general, no han comenzado las etapas de formación de vainas y llenado de granos.
De cualquier manera, los especialistas reconocen que la humedad de los lotes "es escasa", los sembrados presentan baja altura y aún no cierran el entresurco, e incluso muestran muerte de plantas en los sectores más afectados, con lo que se va achicando el margen para esperar para la lluvia.
Asimismo, aún resta sembrar un 40 por ciento de la soja de segunda en toda la región núcleo, un implante que requiere lluvias pronto para conservar la cantidad de plantas en los lotes sembrados.
En toda el área, en la última semana sólo se registró alguna precipitación en Colonia Almada y Hernando, en la provincia de Córdoba, cuyos suelos recibieron 12 y 4 milímetros, en cada caso.
En el resto de la región, se encendieron las luces naranjas por la falta de precipitaciones durante la última semana.
En cuanto a las marcas térmicas, los valores fueron elevados y, en promedio, se mantuvieron entre los 35 y los 38 grados, siendo significativamente superiores a los de la semana anterior, y a los parámetros normales para enero.
El valor más elevado fue de 39,5 grados que se registró en la localidad bonaerense de Rojas.


















